Empieza por lo que necesitas conseguir. Licium conecta datos, procesos y publicación para que el proyecto no se quede pequeño cuando aparezca una nueva idea.
Cambia de plataforma sin dar por perdido el trabajo anterior.
Tu repositorio sigue siendo valioso, pero su tecnología limita lo que puedes hacer con él.
Define una migración de registros, colecciones y medios con pruebas y validación. Conserva lo que sirve y mejora progresivamente la gestión y la publicación.
Una misma institución puede combinar varios usos: gestionar un fondo, abrirlo a consulta y crear exposiciones con sus contenidos. Partimos de la necesidad, no de una lista fija de pantallas.
El siguiente paso
Tu próximo proyecto
puede empezar aquí.
Cuéntanos qué fondos tienes, cómo trabajáis y qué os gustaría conseguir. Te enseñamos cómo podría hacerse con Licium.